"Los jóvenes (millennials, generación Z…) serán los agentes de cambio clave en la transformación digital y cultural de las compañías".
Este “mantra” está bastante extendido en el entorno empresarial de hoy y me parece un grave error.
Tras un año de pandemia Covid el estado de ánimo colectivo está lógicamente bajo, ante una vida de confinamientos, restricciones y sueños recortados. Al cansancio ante una vida social ralentizada, que limita nuestro potencial en múltiples ámbitos personales y profesionales, se añade además una evidente incertidumbre sobre el futuro.
¿Sería Rafa Nadal tan gran tenista si no tuviera la sostenida y brutal competencia de Federer y Djokovic? Seguro que no.
Otros ejemplos de la historia de deporte así lo corroboran: Messi-Ronaldo, Magic Johnson-Larry Bird, Karpov-Kasparov…
En el ámbito de la transformación cultural está emergiendo una nueva definición de “above the line” como facilitadora del éxito individual y colectivo en este entorno tan complejo y exigente.
En este mundo cada vez más virtual y exigente es un ingrediente básico del mejor liderazgo y genera resultados diferenciales, dado que promueve más compromiso, orgullo de pertenencia y productividad laboral.
Comparto 10 actitudes que afortunadamente ya abundaron en 2020. Profundizar en ellas en 2021 creo que puede ayudarnos a afrontar mejor esta etapa compleja.
Hoy es más necesario que nunca una reflexión (individual y colectiva) sobre cuál es nuestro propósito, qué contribución (material, emocional, ecológica, espiritual, …) queremos dejar a las futuras generaciones.