El mercado laboral actual afronta múltiples disrupciones: gestión multigeneracional, guerra del talento, escasez de perfiles STEM (científicos y tecnológicos), nuevas formas de trabajar, la gran renuncia…
Sin embargo, se habla poco de un riesgo importante para la prosperidad colectiva en muchos países: faltan demasiadas veces personas con ganas de trabajar para cubrir las vacantes existentes. Los trabajadores potenciales existen (activos o en paro). Sin embargo, existe un virus en forma de cierta “desidia laboral” que no sólo afecta a puestos de baja cualificación sino también en puestos de alto nivel para universitarios.






