El mercado laboral actual presenta una paradoja. Cada vez son más los profesionales, tanto jóvenes como con experiencia, que cuentan con excelentes cualificaciones: títulos universitarios, conocimientos de idiomas extranjeros, competencia tecnológica y una sólida experiencia internacional. Estas credenciales aumentan naturalmente las expectativas de conseguir un empleo significativo y gratificante pero sigue habiendo confusión y frustración sobre cómo gestionar eficazmente nuestra carrera profesional.
Esta desconexión genera múltiples problemas como personas lejos de su mejor versión, alto absentismo o bajo compromiso.






