La falta de tiempo es una de las objeciones más habituales en nuestra vida personal y profesional para crecer o explorar nuevos proyectos.
No dudo del reto actual vinculado a la evidente sobrecarga crónica de responsabilidades profesionales y personales en muchas personas. Hoy el tiempo es uno de nuestros recursos personales más escasos.
No obstante, creo que debemos pasar de la “gestión tradicional del tiempo” a una valiente y profunda “gestión de nuestras prioridades”. Si priorizamos verdaderamente algo en nuestra vida seguro que acabamos encontrando tiempo y energía para dedicarle.
Recuerdo frecuentemente una sabia reflexión sobre la importancia de priorizar de Rosa García (ex CEO de Siemens y Microsoft en España). “Todos los días me reservo 30 minutos para aprender algo. Sea leer un libro o un artículo, ver un vídeo, tener una conversación rica con alguien “disruptivo” … Lo necesito para nutrir mi curiosidad”. Un compromiso personal y sistemático con su formación continua, a pesar de que tenía una agenda habitualmente muy apretada y una carrera profesional ya consagrada.
Rosa García es una de las directivas de mayor éxito y con una larga carrera ejecutiva en sectores muy diversos. Destacan en ella ingredientes claves del líder como innovación, talento, valentía, pasión y curiosidad, un compromiso muy claro por el desarrollo profesional propio y de su equipo… y una excelente organización personal.
Distinguir entre gestión de prioridades y gestión del tiempo es el primer paso para empezar a ser más efectivos, como bien nos explica César Piqueras. Una evolución de mentalidad y hábitos que es a la vez compleja y fundamental para una vida mejor en el actual tsunami de actividades que hoy vivimos.
Abordar los “ladrones de tiempo” nos ayudará ser más efectivos: no procastinar (delegar las decisiones), evitar las distracciones, distinguir entre urgente e importante, saber decir no, reducir las frecuentes e interminables reuniones, fomentar la delegación en otras personas del equipo…
Cualquier proyecto vital importante y en especial el crecimiento personal requiere tiempo, repetición, resiliencia, evitar atajos y ensanchar nuestra zona de confort. En definitiva, necesita priorización, afilar el hacha y que “lo más importante sea lo importante” como decía Stephen Covey.
Afrontar con valentía y realismo la gestión de tiempo implica también aprender de los mejores. Hay personas que son referentes en este ámbito y nos pueden inspirar en nuestro avance.
Un progreso que tiene un buen objetivo: “dinamitar” la excusa de no tener tiempo para temas realmente importantes. Una creencia limitante muy humana, un reto a abordar con tesón para vivir con mayor eficiencia y plenitud. Busquemos la motivación inicial para ponernos manos a la obra ya que el esfuerzo seguro que tendrá una buena recompensa.
Artículo publicado en Observatorio de Recursos Humanos el 16 de Febrero de 2023
David Reyero Trapiello – Senior HR Business Partner – Sanofi Iberia
Twitter: @davidreyero73 / Linkedin: linkedin.com/in/davidreyerotrapiello/






