Sin ganas de trabajar no tendremos buen futuro colectivo

El mercado laboral actual afronta múltiples disrupciones: gestión multigeneracional, guerra del talento, escasez de perfiles STEM (científicos y tecnológicos), nuevas formas de trabajar, la gran renuncia…
Sin embargo, se habla poco de un riesgo importante para la prosperidad colectiva en muchos países: faltan demasiadas veces personas con ganas de trabajar para cubrir las vacantes existentes. Los trabajadores potenciales existen (activos o en paro). Sin embargo, existe un virus en forma de cierta “desidia laboral” que no sólo afecta a puestos de baja cualificación sino también en puestos de alto nivel para universitarios.
El coraje es la esencia de la grandeza: recordando a Juan Antonio Esteban

En el actual mundo hipertecnológico y de cambios disruptivos hay actitudes “clásicas” que se mantienen con más vigencia que nunca.
Una fundamental es el coraje, «echar el corazón por delante», según su significado original en latín. Por ello, grandes expertos en liderazgo y superación personal abogan por potenciarlo para acercarnos a nuestra mejor versión y vivir con más plenitud.
El impacto de trabajar con una sonrisa: aprendiendo del enfermero Julio

Hace unos meses me diagnosticaron de manera inesperada acromegalia, una enfermedad rara vinculada a un mal funcionamiento de la hormona del crecimiento.
Afrontarla conllevó una cirugía de cierta complejidad (afortunadamente exitosa gracias al gran equipo multidisciplinar del Hospital Sant Pau de Barcelona) y varios días de hospitalización. Un periodo corto pero intenso, de altibajos y aprendizajes sobre cómo nos enfrentamos al dolor, al estrés, a la incertidumbre y a la rutina.
“Juniorización” de plantillas: ¿oportunidad o riesgo?

El rejuvenecimiento de plantillas es hoy una tendencia bastante generalizada en muchas compañías. Una estrategia que resulta lógica y efectiva para poner los cimientos del futuro. Al mismo tiempo que sus resultados son, en bastantes organizaciones, controvertidos y requieren un análisis riguroso.
Sentido del humor: ¿una habilidad infravalorada del liderazgo?

Cuando hablamos de los ingredientes básicos para ser un buen líder, suelen venirnos a la cabeza conceptos como visión estratégica y de negocio, determinación, humildad, credibilidad, empatía, resiliencia, energía…
Grit: el éxito es determinación, más que talento innato

¿Cuáles son las claves que propician el éxito profesional?
A finales de los noventa, aparecieron dos puntos de inflexión para responder a esta pregunta eterna. Se publicó el influyente informe La guerra del talento, de McKinsey, y David Watkins (Softscape) acuñó el término gestión del talento.
Cultura organizativa “simpática”: ¿palanca hacia la excelencia o la mediocridad?

Es comprensible que, ante un mundo disruptivo, las personas busquen refugiarse en la colectividad. El temor ante la incertidumbre y la sensación de falta de control despierta la necesidad biológica de inclusión. Biológicamente buscaremos antes permanecer en la tribu que afrontar los peligros fuera de la aldea corporativa. Si bien la empatía es un pegamento de la comunicación humana, en un exceso nos conducirá al virus mortal de la simpatía mal entendida.
Seguridad psicológica: ¿un antídoto para la “gran renuncia”?

Vivimos en una época de implosión radical de los modelos económicos, sociales y políticos clásicos.
Ante esta compleja situación muchos esperan que el cambio se produzca de afuera-adentro. Es decir, que la tecnología o la inteligencia artificial eviten el colapso de los modelos imperantes
“Si renunciamos a la utopía volveremos a las cavernas”: aprendiendo de Emilio Lledó

Esta brillante reflexión del filósofo Emilio Lledó en “Aprendemos juntos” me hizo pensar en la fragilidad de nuestros avances sociales y los beneficios de la utopía.
En nuestro mundo actual podemos caer en la tentación de pensar que el progreso es ya terreno ganado o que la razón y el big data nos darán todas soluciones a nuestros problemas. Hoy podemos asociar la utopía a cosa de niños, personas inmaduras o viejas ideas de los hippies de los años 60. Nada más lejos de la realidad.
Gestión de personas “low cost”: ¿Amenaza u oportunidad?

Una variable permanente del siglo XXI es el aumento exponencial de la competitividad empresarial, con la consiguiente pérdida de rentabilidad en una mayoría de sectores.